Al sentir,
me apunté,
a un concurso de castillos de arena.
El corazón compungido
se oprime,
sin reacciones a lo externo,
ocultando los sentimientos
bajo un castillo de naipes
que tiembla frágil
bajo el aire otoñal
que susurra un recuerdo del verano.
El sentir se tambalea,
mientras los castillos sin cimientos,
caen en un suelo escarpado.
Blanka – OjosCaramelo




















