Dando un giro completo a la conversación que le estaba empezando a resultar incómoda, él decidió preguntar: “¿En qué estás interesada?”
“En ti- pensé- me interesas tú.
Me interesa saber por qué pareces incómodo en este momento.
Me interesa saber por qué a veces me sonríes como si sólo estuvieras pendiente de mí y únicamente yo te importara.
Me interesa la razón de que, a veces, comprendo que no desees verme en absoluto, aunque me encuentre delante de ti.
Me interesa todo cuanto te afecta, porque deseo muchísimo importarte.
Me interesa la historia. Tú historia. Mi historia”.
- ¿No respondes?- insistió él.
- Si, definitivamente me interesa la historia.
Blanka – OjosCaramelo




















