¡Si! ¡Me piro de vacaciones! ¡Tengo unas ganas de rodar la maleta!
Será una desconexión total, de todo, bueno de casi todo, seguiré pendiente de mi bicho que le dejo al cuidado de mi hermano y muy buenas migas no hacen, pero por lo demás no creo que pase una mala noche. Necesito desconectar, respirar otro aire porque últimamente lo noto todo tenso a mí alrededor, me estaba entrando desgana y apatía e incluso sufrí un pequeño accidente con el mobiliario urbano a finales de julio que me dejó un poco regular porque pensé que me había hecho algo grave. También necesito desconectar de los blogs (aunque no de los amigos), porque incluso por aquí parece que no estoy fina.
Puede que sean paranoias mías pero en un blog he creído que cierto comentario (que a lo mejor no) iba dirigido expresamente hacia mi persona y probablemente yo no lo haya entendido bien o que fuera dirigido hacia otra persona, y al pillarme en medio he creído que era algo personal hacia mi.
Sea por un motivo u otro, la sensación recibida fue que era dedicadito para mi, más que nada porque lo he percibido ya en dos ocasiones, claro, en el mismo lugar (blog).
Si me paro a pensar, no creo que yo haya hecho ningún comentario ofensivo, más que nada porque no es mi estilo, ni por la red ni en mi día a día, no me sale. Quiero pensar que se ha desahogado conmigo porque le venía a mano en ese momento o simplemente porque es más fácil hacerlo conmigo que con otro porque rara vez entro en descalificaciones con nadie.
Por mi parte, es tan sencillo como no volver a pasar por allí y que cada uno haga de su capa un sayo, ¡y hasta luego! Porque de mejores sitios me he ido y con menos explicaciones. (A buen entendedor,…..) De hecho, ya ni está en mis blogs amigos.
He tenido que mencionar esto porque me ha parecido fuera de lugar el hecho y lo dicho, aunque aprendí hace tiempo a responder solamente cuando me “llaman” por mi nombre, a luchar sólo mis batallas y a ayudar a los míos.
Como no quiero irme con mal sabor de boca, vuelvo a pensar en mi salida, en los horarios de tren, de los vuelos y sobre todo no olvidarme de mi cámara de fotos.
Voy a disfrutar eso sí, además que hace ya unos cuantos años que no he podido desconectar. Por unas causas u otras me ha resultado imposible. Ya ni recuerdo el color del mar y menos su olor, aunque seguiré sin acercarme a las orillas saladas, logro abandonar el páramo por unos días. (¡POR FIN!)
A mis amigos y sobre todo a mis comentaristas, seguid disfrutando mucho y aprovechad cada momento y hacedlo intenso.
¡¡¡¡NOS VEMOS!!!!
Blanka





















